Mitos del Termómetro infrarrojo

Han surgido muchos mitos sobre el uso del termómetro infrarrojo, los cuales son erróneos y aquí te contaremos todo para que no tengas miedo de usarlo y que veas los beneficios de tener uno en casa. Además de que se convertirá en un objeto esencial ante la “Nueva Normalidad”.

  • No daña los ojos

El sensor de un termómetro infrarrojo emite una señal y recibe otra, su tecnología es cómo la que tenemos a diario con la de un control remoto de televisión y la luz es imperceptible para el ojo humano. Es importante saber que el sensor no emite energía y sólo mide la radiación electromagnética más no produce.

  • La exposición con la señal láser NO es un riesgo

La mayoría de los termómetros infrarrojos no tienen una luz láser para apuntar al objetivo de medición, utilizan un sensor a la distancia, característica que lo hace eficaz a la hora de medir la temperatura.

  • No hay una distancia indicada para la medición

La temperatura de nuestro cuerpo no siempre es uniforme, puede hasta descender a 25 grados centígrados en cualquier parte del cuerpo. Por lo que se debe consultar varias zonas del cuerpo para registrar la temperatura.

Las zonas ideales para tomar la temperatura son: la frente, la boca y los oídos.

  • No pone en riesgo las neuronas

Se ha dicho que el uso de un termómetro infrarrojo daña con el paso del tiempo las neuronas, pero es un gran mito que se ha difundido mal. Es importante saber que los termómetros no emiten radiación ni rayos X para su funcionamiento.

Ahora ya conoces todos los mitos sobre el termómetro infrarrojo y te aseguramos que es la mejor protección inicial que puedes garantizar en tu familia.